Fe, alegría y amor andaluz: los Caminos del Rocío, una de las peregrinaciones más emblemáticas de España


Al sur de España un punto de encuentro alumbra una vez al año a fieles católicos. Es el santuario de la Blanca Paloma. Así se conoce popularmente a la Virgen del Rocío, patrona de Almonte, el municipio donde se ubica aquel templo.
Hacia allí -en la provincia andaluza de Huelva- camina una multitud de personas en una peregrinación que puede durar entre dos y nueve días, según el punto de partida, y que ha llegado a tener un millón de personas.
“Es un sentimiento que no se puede explicar”, dijo con una sonrisa en el rostro Emilia Blanca Ortega, de 25 años. La joven española aludía a la mencionada advocación -honrada por marianos, los que veneran a la Virgen-, cuya celebración se hace en Pentecostés, la festividad que recuerda entre los cristianos la llegada del Espíritu Santo.
Este año la muchacha viajó más de 500 kilómetros para llegar a El Rocío, la aldea de Andalucía que durante la primavera en Europa ve por sus calles a la figura de culto. Ese momento inicia con el “salto de la reja”, el obstáculo que se burla para sacar al icono religioso en procesión.
Cuando la Virgen del Rocío sale del santuario, quienes la rodean intentan tocarla. Al pasar, algunos le tiran arena blanca. Otros incluso alzan a sus hijos para que alcancen su altura.
“Estoy aquí por mis abuelos. Ellos vinieron desde que fueron pequeños y me lo inculcaron”, dijo al canal alemán DW la joven creyente, quien llevaba puesto un traje tradicional.
Lejos de ser la única en tales condiciones, el aspecto festivo se multiplica en las apariencias de los asistentes. Entre ellos se destacan los coloridos trajes de flamenca –vestidos característicos del flamenco-.
Es que en esta romería –viaje a un santuario por devoción-, la fe se combina con la cultura andaluza.
Se habla de Caminos del Rocío porque existen varias rutas posibles. En el trayecto, cada hermandad participa con canciones, una carreta tirada por bueyes y caballos, y por supuesto sus insignias.
En España hay más de 14.000 cofradías y hermandades registradas, según confirmaron especialistas al sitio web de RTVE.
Y es en estas celebraciones cuando más de un centenar de ellas vuelven a las calles, ya sea desde Sevilla, Cádiz, o desde Madrid.
El año pasado, por ejemplo, participaron casi 130 hermandades filiales –siendo un tercio de ellas sevillanas-, un número que se mantiene con ligeras variaciones.
A la procesión incluso acuden extranjeros, a pesar de que desde el año 2000 solo una hermandad no española fue reconocida oficialmente. Se trata de la de Bruselas, en Bélgica.
A pesar de la multitudinaria devoción a la Virgen del Rocío y la tradición católica de España, apenas el 30% de los jóvenes españoles cree en un solo dios. Mientras tanto, solo el 6% asiste a un acto religioso una vez a la semana, según el Barómetro sobre Religión y Creencias en España.
Así y todo, el sentimiento “rociero” va más allá de las fronteras. Hace poco tiempo se lo exaltó en la Catedral de la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Allí, a un par de días de que se cumpliera el primer aniversario del fallecimiento del papa Francisco, se celebró el Primer Encuentro Continental del Rocío en América.
De hecho, en la provincia argentina de San Juan, al igual que en la de Santa Fe, existen hermandades de este culto. También hay una en la ciudad de Mérida, Venezuela.
Fuente: www.clarin.com



